“No
está previsto para el futuro el suministro de agua potable en Acarigua-Araure” con estas duras palabras el Sr William
Pérez “la Biblia del agua” en el Estado Portuguesa, nos manifiesta su
preocupación por lo que parece ser un futuro no muy lejano y esa certeza con la
que suele manifestarse se debe a que el llego a nuestro Estado con el proyecto
que inicialmente se llamó acueducto “triple A” (Acueducto,
Acarigua-Araure), hoy en día un proyecto
que se encuentra moribundo debido a la alta densidad poblacional, por lo cual
nos invita a analizar con urgencia la factibilidad real para la ejecución del EMBALSE DOS BOCAS hasta la planta de
camburito, el cuál posiblemente sea la única alternativa que tenemos que pueda
garantizar el agua a nuestra población.
La ONU
en su resolución aprobada por la asamblea general el 28 de Julio de 2010,
reconoce que el derecho del agua potable y el saneamiento ambiental , es un
derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los
derechos humanos, asimismo, exhorta a los Estados y organizaciones internacionales
a que proporcionen recursos financieros y propicien el aumento de la capacidad
y transferencia de tecnología por medio de la asistencia y cooperación
internacional, en particular los países en desarrollo, a fin de intensificar
los esfuerzos por proporcionar a toda la población un acceso económica al agua
potable y saneamiento.
Vivimos literalmente en un mundo de
agua, en donde todos los organismos vivos dependen de forma absoluta de ella y
a pesar que nuestra región es privilegiada con tal vital sustancia
constantemente en nuestra ciudad se encuentra ausente por excusas que ya
conocemos, pero esta triste realidad y herencia no se la podemos dejar a
nuestras generaciones del mañana, por la cual hacemos un llamado de reflexión
al presidente de Hidrosportuguesa y le hacemos las siguientes preguntas: ¿ Qué está
haciendo el Estado para proteger y conservar nuestras fuentes de agua? ¿ Que
política desarrolla Hidrosportuguesa en la región para garantizar de una forma
justa la distribución del agua potable a la población?
Autor: Miguel López
